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14/8/09

Curiosidades: Tráfico en Moscú

El tráfico en Moscú es increíble: parece que las leyes escritas no existan, y la gente se rige por un código no dictado.






  • Las multas son ridículas, ya puedes conducir sin el cinturón y hablando por el móvil, pero solo te cobrarán 500 rublos; los mismos precios se aplican a todo. La única excepción es conducir borracho: eso sí que se paga caro.
  • A pesar de que no esté permitido tener los cristales tintados, la mayoría de los coches los tienen.
  • Se pueden poner rejillas en la matrícula (lo que evita que se vea en las fotos del radar).
  • Existen carriles especiales para el transporte especial. Transporte especial también son coches presidenciales, de los diputados, políticos varios y gente de este estilo. Van escoltados por coches de policía; para que pasen, se cortan las calles más grandes de la ciudad y se para por completo el movimiento: miles de personas se quedan esperando.
  • Apenas hay taxis normales, la mayoría son particulares, inmigrantes de las repúblicas de la ex-URSS. No hay taxímetro, así que el precio se pacta al momento. Muchas veces les tienes que explicar cómo ir hasta el destino, ya que no conocen la ciudad.
  • Existen 4 anillas: Bulvarnoye Koltso (anilla de bulevares); Sadovoye Koltso (anilla de jardines); 3e Koltso (3ª anilla) y MKAD (la anilla que rodea Moscú).
  • Apenas hay coches de gama media: están los coches del año de la catapúm y los buenísimos y nuevísimos de los ricos.
  • No se puede sobrevolar Moscú en helicóptero particular, sino, no habría espacio ni en el cielo.
  • Hay unos atascos alucinantes.
  • La gente lleva bates de béisbol en el maletero (no es broma).
  • Se puede ir por las vías de tranvía (no me ha quedado muy claro si es que se puede, o es que lo hacen sin más).
  • Los pasos de peatones casi todos son subterráneos.
  • No hay señal de stop, simplemente, pone "CTOP" (stop).
  • Apenas hay motos.
  • A las carreteras, en invierno, se les echan unas sales químicas, para quitar el hielo. Pero la carrocería de los coches se pudre, y los zapatos de piel se cubren de aureolas blancas.
  • Un tema aparte son las matrículas: Tienen 3 letras y 3 números, y aparte, tienen un número, que identifica la zona de dónde está matriculado el coche. Los de Mscñu son 077 y 099 (antiguos); 177 y 199; el número que identifica los alrededores de Moscú es 150.
  • ¡Las matriculas se pueden comprar! Existen unas combinaciones, que se consideran prestigiosas, como por ejemplo, espejados (494), o con letras OOO o AAA, combinaciones de 177 con 177 (región), etc. Estos coches nunca pararán para dejarte pasar...
  • Si tienes un coche de lujo, con matricula prestigiosa, y enciendes las delanteras (aunque sin ellas también), la gente se aparta de tu camino.
  • Te puedes colar detrás de una ambulancia en servicio.
  • La calle más ancha tiene 12 carriles en cada sentido.
  • Si quieres saber que se una milésima de segundo, calcula lo que tardan en empezar a pitar en cuanto el semáforo se pone en verde.
  • Los semáforos son más grandes, y apenas los hay para peatones.
  • Hay muchísima policía en las carreteras, pero ya veis para lo que sirve...
  • Se puede aparcar en casi cualquier sitio y no hay zonas verdes, ni azules ni parkings subterráneos.
  • Si se te cae una matricula, no te dan una nueva, hasta que vuelvas a matricular el coche.
  • Dicen, que los coches rusos no pasan la ITV ni recién salidos del concesionario.

11/8/09

Octavo día: Gorkiy Park



Hoy hemos ido al un mercadillo fijo situado en las inmediaciones del estadio Lugniki. No se diferencia mucho de los mercadillos españoles. Eso si, por las estrechas calles del mercadillo pasan muchos hombres transportando carros llenos de paquetes de un lado a otro gritando pidiendo paso. Puedes encontrar de todo: ropa, bolsos, zapatos, falsificaciones de todo tipo... Como en todo mercado hay que tener cuidado con tus pertenencias.

Después no dirigimos a un monasterio amurallado no lejos de allí, Novodevechiy Monastir. La pena es que ese día estaba cerrado. El monasterio es patrimonio de la UNESCO y debería de ser interesante visitarlo. Justo al lado de este, hay un parque con un lago; justo en medio de la ciudad, donde se puede pasar un buen rato descansando.

Acto seguido fuimos al Gorkiy Park. Un parque céntrico, muy popular. Lo curioso es que hay que pagar 80 Rublos por la entrada, pero merece la pena dar el paseo. Como en muchos parques moscovitas, dentro hay muchas atracciones de feria. Comimos en una de las casetas un crepes de pollo y uno de cereza. De postre ponchiki, una mezcla entre una porra y un donut, que estaba bastante bueno.

Paseando, comprobamos que las escopetas de feria hacen honor a su nombre y Natalia con una ballesta real consiguió un peluche.

Justo enfrente del Gorkiy Park, se encuentra la sala de exposiciones CDJ. Aquí muchos pintores ponen a la venta sus obras, así dándose a conocer. La entrada cuesta 100 Rublos, 150 si no es en Agosto. Si te gusta la pintura puedes encontrar una gran oferta en cuadros.

Ya para cenar, fuimos al Yolki-Palki. Es una cadena de restaurantes muy común en Moscú, donde sirven comida tradicional rusa. La calidad no es mala y el precio es razonable. Para ir al restaurante cogimos un taxi privado. Consiste en un Lada (fabricante de coches ruso), del inicio de la guerra fría, que aun funciona. No le pidas que todas las puertas se abran o que no se desvíe a la izquierda, como el nuestro. Para cogerlos, solo tienes que quedarte parado en el borde de la acera y seguro que en 2 minutos alguno ha parado. Cuando pare, tienes que pactar con el conductor el precio de la carrera y montarte. Van rápido y si pueden lo ponen a tope, 80 km/h. Antes de hablar con el conductor, nos tiene que dar confianza el conductor a simple vista. Es una experiencia curiosa.

Escrito por: Suso